En el escenario o fuera de él, hay algo que late fuerte en la música argentina: la amistad. Entre zapadas, giras eternas y camarines compartidos, se construyen lazos que van más allá de las canciones.

Desde la entrañable relación entre Charly García y Nito Mestre, que dio vida a Sui Generis, hasta la hermandad creativa de Spinetta y Fito Páez, la historia de nuestra música está llena de amistades que marcaron época.

Hoy esa energía sigue viva: Wos y Ca7riel, Lali y Miranda!, o Trueno y Bhavi son ejemplos de una nueva generación que comparte música y complicidad. Pero la movida no termina ahí: también crece fuerte en el under y en las provincias.

En Mendoza, Gauchito Club a colaborado con Perras On The Beach, Spaghetti Western y Pasado Verde compartieron una gira y Mi amigo invencible tiene una colaboración con Usted Señalemelo. La escena local está tejida con amistad, apoyo mutuo y un espíritu colectivo que potencia cada proyecto.

Hay canciones que nacen de charlas entre amigos, videoclips filmados entre risas, y recitales donde el backstage es tan importante como el show. Porque la música también es eso: un punto de encuentro, donde los amigos se convierten en compañeros de ruta, y los escenarios en testigos de vínculos reales.

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