El domingo por la noche, el Auditorio Ángel Bustelo se convirtió en una verdadera fiesta popular. Los Auténticos Decadentes regresaron a Mendoza para celebrar los 30 años de Mi Vida Loca, uno de los discos más icónicos de su carrera y de toda la música popular argentina.

Con entradas agotadas y un público diverso que incluyó familias, grupos de amigos y fanáticos de toda la vida, la banda porteña ofreció un espectáculo de más de dos horas que fue puro festejo: alegría, emoción, baile y una conexión total con su gente.

Un arranque con “La guitarra” y un final bien decadente

El show abrió con una introducción orquestada que generó una atmósfera especial, casi solemne, antes de romper con toda la energía de La guitarra. Esa elección no fue casual: se trata del tema emblema de Mi Vida Loca y probablemente el mayor hit de la historia decadente. Apenas sonaron los primeros acordes, el auditorio estalló. Todo el mundo de pie, cantando al unísono, marcó el tono de lo que sería una noche cargada de hits y emociones.

El cierre fue igual de simbólico. Luego de una larga lista de canciones que incluyó clásicos y sorpresas, la banda eligió terminar con “Somos”, una declaración de identidad y humor que representa como pocas su espíritu festivo, multicultural y descontracturado. El tema, ya instalado como uno de los grandes favoritos del repertorio, dejó al público en lo más alto, bailando y riendo hasta el último segundo.

32 canciones, cero pausas

El setlist fue una verdadera maratón de 32 temas que recorrieron gran parte de la discografía decadente. Por supuesto, hubo foco especial en Mi Vida Loca, pero también sonaron himnos de otras épocas como Vení Raquel, Gente que no, El Gran Señor y Como me voy a olvidar. La energía no bajó en ningún momento.

Entre los momentos destacados, se destacaron dos covers que sorprendieron y emocionaron: Costumbres Argentinas, de Los Abuelos de la Nada, y Viejos Vinagres, de Sumo, que aportaron una cuota de homenaje a otras leyendas del rock nacional.

Más que un show, una celebración colectiva

Los Auténticos Decadentes no son solo una banda: son parte del ADN cultural de varias generaciones. Su música ha sonado en cumpleaños, asados, estadios, colegios y fiestas de todo tipo. Verlos en vivo es reencontrarse con momentos personales, con amigos, con costumbres que nos definen.

El show en Mendoza fue eso: una celebración compartida, donde cada persona en el auditorio encontró su canción, su recuerdo, su motivo para bailar. Con una puesta en escena sin excesos pero con mucho oficio, los músicos demostraron que siguen tan vigentes como siempre.

La gira continúa

La celebración por los 30 años de Mi Vida Loca sigue por distintos puntos del país, América Latina y Europa. Pero la parada mendocina dejó huella: fue una noche donde se respiró alegría, complicidad y amor por una banda que, más que un grupo musical, ya es patrimonio emocional de nuestro país.

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